









No es necesario definir la montaña.Valle de Verzasca, Suiza. 2018. Victoria Ismach
No hay punto de partida ni de llegada. Vengo desde. Voy hacia.
Estuve en un lugar. Un espacio recorrido y una experiencia vivida.
Un año después. Lo aparente y su espejo.
Espacios abiertos percibidos, espacios fugaces imaginarios.
Busco, descubro e invento paisajes.
Estos verbos y yo, nos necesitamos entre sí.
El río se escuchaba más fuerte que todo.
El agua venía del deshielo de la montaña.
Las nubes son figura y fondo.
Veo la incertidumbre ante lo inmenso.
La grandeza de la naturaleza que trae voces desde lo lejos.
También me puedo escuchar a mi misma.
Proyecto exhibido en la muestra colectiva Pocesual 2019, Museo Zorilla, Montevideo, Uruguay.